
Domótica no es una casa de película
Cuando alguien oye la palabra domótica se imagina una casa futurista, con pantallas por todas partes y una obra de meses. En la práctica, lo que la gente nos pide en Pola de Lena, en Mieres o en los pueblos de Aller es mucho más terrenal: poder encender la calefacción antes de llegar, saber si se ha quedado la plancha enchufada, o que la persiana suba sola cuando no hay nadie en casa.
Eso hoy se resuelve con aparatos pequeños, que se conectan al wifi de casa y se manejan desde el móvil. Nada de tirar cables por toda la vivienda ni de picar paredes. En la mayoría de los casos se puede montar sin cambiar la instalación eléctrica que ya tienes.
Lo importante no es el aparato, es elegir bien: hay mucho cacharro barato que deja de recibir actualizaciones al poco tiempo y acaba en el cajón. Ahí es donde te podemos echar una mano antes de que gastes el dinero.
Lo que más nos piden por aquí
Sin ser exhaustivos, estas son las cosas que más salen en el mostrador:
- Enchufes inteligentes: para el termo, el radiador eléctrico, la caldera o simplemente para apagar de golpe lo que se queda en espera. Se programan por horas y se apagan desde el móvil estés donde estés.
- Calefacción programable: termostatos que aprenden tus horarios y que puedes tocar desde el trabajo. Muy útil en casas grandes y frías, que aquí hay unas cuantas.
- Persianas motorizadas: cómodas para quien tiene problemas de movilidad, y de paso dan sensación de casa habitada cuando estás fuera.
- Sensores de temperatura y humedad: avisan al móvil si una habitación baja de cierta temperatura o si hay humedad donde no debería.
- Iluminación por zonas: luces que se encienden solas al pasar por el pasillo o al abrir la puerta del garaje.
Casi todo esto convive sin problema con lo que ya tienes instalado. No hace falta cambiar la casa entera de golpe: se empieza por lo que más te molesta y se va ampliando.
El invierno y las segundas viviendas
Aquí hay un caso muy típico que vemos en el taller: gente que tiene la casa de los padres en un pueblo de Lena o de Aller y solo va los fines de semana. En invierno el problema es siempre el mismo, llegar el viernes por la noche a una casa helada, o peor, encontrarse una tubería reventada por una helada de madrugada.
Para eso los sensores de temperatura son una maravilla. Colocas uno en el punto crítico de la casa de campo y el móvil te avisa si la cosa baja de donde tú digas. Y si además dejas la calefacción con un termostato conectado, puedes ponerla en marcha el viernes desde Oviedo o desde Gijón y llegar a una casa caliente.
Ojo con una cosa: todo esto necesita que haya internet en la vivienda, aunque sea una conexión modesta. Si en la casa no llega la fibra, hay alternativas, pero conviene mirarlo antes de comprar nada. Si tienes dudas de si tu caso encaja, pregúntanos y te lo decimos claro.
Nosotros lo montamos y te lo dejamos andando
Podríamos ponerte aquí una lista de pasos para que lo hagas tú, pero no es lo nuestro y tampoco es lo que suele salir bien. Lo que hacemos en Tec-iNfo es ir a la vivienda, ver qué hay, decirte qué tiene sentido en tu caso y qué no, y dejarlo funcionando y configurado en tu móvil.
Y con la aplicación instalada y probada delante de ti, que es donde se atascan casi todos. Si en casa hay gente mayor, dejamos también los mandos físicos funcionando como siempre, para que nadie se quede sin poder encender una luz porque falle el móvil.
El taller principal, donde se hacen las reparaciones, está en Pola de Lena. En Mieres tenemos tienda y punto de recogida, y damos cobertura también en Aller yendo a domicilio. La instalación de estas cosas se hace siempre en tu casa, así que el desplazamiento va incluido en el presupuesto que te pasemos, ajustado a lo que necesites de verdad.
Si te ronda la idea desde hace tiempo pero no sabes por dónde empezar, escríbenos por WhatsApp contándonos qué te gustaría resolver en tu casa. Te decimos si merece la pena, qué haría falta y cuánto sería, sin compromiso y sin venderte nada que no vayas a usar.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta obra para poner domótica en casa?
En la mayoría de los casos no. Los enchufes y sensores se colocan sin tocar la instalación, y para las persianas o algún termostato puede hacer falta un pequeño trabajo eléctrico. Lo vemos in situ y te lo decimos antes de empezar.
¿Sirve si mi casa no tiene buena conexión a internet?
Depende de la vivienda. Algunas cosas funcionan en local, pero para controlarlas desde fuera hace falta conexión. Si no te llega bien, lo miramos primero y te contamos qué opciones hay antes de que compres nada.
¿Y si compro yo los aparatos por internet y solo me los instaláis?
También lo hacemos, sin problema. Lo único, dinos qué has comprado antes de pedirlo si puedes, porque hay material que da guerra o que no se lleva bien entre sí, y así te ahorras una devolución.
¿Puedo empezar por poco e ir ampliando?
Sí, es lo que solemos recomendar. Se empieza por lo que más te molesta del día a día y se amplía cuando quieras, siempre que se elija desde el principio un sistema que admita ir sumando cosas.
¿Hablamos?
Lo mas rapido es escribirnos por WhatsApp. Te respondemos en minutos, sin compromiso.
