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Cámaras para la casa de campo que está cerrada

Cámaras para la casa de campo que está cerrada

La casa que solo se abre en verano

En septiembre pasa siempre lo mismo por aquí. Se acaban las vacaciones, la gente cierra la casa del pueblo y se vuelve a Oviedo, a Gijón o a donde tenga el trabajo, y esa vivienda se queda sola hasta las próximas fiestas o hasta Navidad. Y con ella se quedan la caldera, el contador, las llaves de paso y todo lo que puede dar un disgusto sin que nadie se entere.

Lo vemos mucho en Lena y en Aller: casas de campo preciosas, con buenas vistas y sin un vecino cerca en varios meses. El problema no suele ser el ladrón de película, es lo pequeño. Un corte de luz largo que deja la nevera parada, una helada que revienta una tubería en enero, una gotera que empieza en octubre y se descubre en marzo. Cuando se ve, ya lleva meses haciendo daño.

Qué se puede montar en una casa que está vacía

La idea no es llenar la casa de aparatos, es poder mirar el móvil desde el sofá de casa y quedarte tranquilo. En la mayoría de los casos con poca cosa se resuelve bastante:

  • Una o dos cámaras bien colocadas: la entrada y, si acaso, la parte de atrás o el hórreo. Con visión nocturna y aviso al móvil cuando detectan movimiento. Nuestras instalaciones de videovigilancia son desde 80 euros, según lo que necesite cada casa.
  • Grabación en tarjeta o en un grabador propio, para no depender de una cuota mensual eterna.
  • Sensores de temperatura y humedad: te avisan si la casa baja de cierta temperatura y hay riesgo de helada, o si hay humedad donde no debería haberla.
  • Enchufes inteligentes: para encender un radiador o un deshumidificador unos días antes de subir, y apagarlo cuando te vas.
  • Aviso de corte de luz: si el sistema deja de estar en línea, lo sabes ese mismo día y no tres semanas después.

Cuando la casa no tiene internet, que pasa a menudo en las zonas altas de Aller y Lena, se puede tirar de cámaras con tarjeta SIM y de placa solar. Es lo mismo que ya montamos para vigilar cuadras y partos, adaptado a una vivienda.

Lo que miramos antes de decirte nada

Cada casa es un mundo y no queremos venderte un equipo que luego no funcione allí. Antes de darte un presupuesto miramos cómo está la cobertura en esa finca, si hay corriente estable, dónde interesa poner cada cámara para que se vea lo que tiene que verse y qué quieres controlar de verdad: si es el robo, si es el frío o si es simplemente saber que sigue todo en pie.

También te decimos lo que no compensa. Hay casas donde meter cinco cámaras es tirar el dinero y con una en la entrada y un par de sensores vas servido. Preferimos decírtelo antes que después.

Un caso muy típico que vemos en el taller es el de alguien que compró un kit por internet, lo montó como pudo y a los dos meses dejó de avisar al móvil, o se quedó sin poder recuperar las grabaciones justo el día que las necesitaba. Ese equipo muchas veces se puede aprovechar y dejar funcionando bien; otras veces sale mejor cambiarlo. Lo vemos y te lo contamos claro.

Dónde trabajamos y cómo lo hacemos

El taller principal lo tenemos en Pola de Lena, que es donde se hacen las reparaciones, y en Mieres tenemos tienda y punto de recogida. Para las instalaciones nos desplazamos: Lena, Mieres, Aller y la zona de alrededor. Si la casa está en un sitio complicado, mejor todavía, que es justo donde estas cosas hacen falta.

Y una vez montado, no te dejamos con el manual en la mano. Te enseñamos a usar la aplicación, a mirar las grabaciones y a compartir el acceso con quien tú quieras, por ejemplo con un familiar que viva más cerca del pueblo.

Si estás pensando en cerrar la casa este otoño y te gustaría dejarla vigilada, escríbenos por WhatsApp y lo hablamos sin compromiso. Cuéntanos dónde está y qué te preocupa, y te decimos qué se puede hacer en tu caso concreto.

Preguntas frecuentes

¿Necesito tener internet en la casa para poner cámaras?

No siempre. Si la casa no tiene fibra ni wifi, se puede montar con cámaras que llevan tarjeta SIM y, si hace falta, con placa solar. Cuéntanos dónde está la casa y miramos qué opción encaja mejor.

¿Tengo que pagar una cuota todos los meses?

No tiene por qué. Se puede montar con grabación en tarjeta o en un grabador tuyo, sin cuota. Si la casa no tiene línea y hace falta una SIM de datos, eso sí lleva su tarifa, y te lo explicamos antes de nada.

¿Puedo ver la casa del pueblo desde el móvil estando fuera?

Sí, esa es justo la idea. Se configura la aplicación en tu móvil y puedes mirar en directo o revisar los avisos de movimiento. También podemos dejar acceso a otra persona de la familia si te interesa.

¿Y si ya tengo cámaras compradas por mi cuenta?

Tráenoslas o cuéntanos qué son. Muchos equipos se pueden aprovechar y dejar bien configurados; en otros casos merece más la pena cambiarlos. Te lo decimos después de verlo, sin comprometerte a nada.

¿Hablamos?

Lo mas rapido es escribirnos por WhatsApp. Te respondemos en minutos, sin compromiso.

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